La Crucecita, un encantador pueblo en el corazón de Huatulco, cautiva a sus visitantes con sus calles coloridas, mercados vibrantes y su rica herencia cultural.
En el centro del pueblo se encuentra la Iglesia de la Virgen de Guadalupe, famosa por su impresionante mural en el techo que representa a la Virgen María.
Recorre sus animadas plazas, saborea la auténtica gastronomía oaxaqueña y disfruta del ambiente cálido y acogedor de esta joya costera.