Verdadero símbolo de Acapulco, La Quebrada ofrece un espectáculo impresionante donde intrépidos clavadistas se lanzan desde alturas de hasta 35 metros hacia las embravecidas aguas del Pacífico.
Esta legendaria tradición, ejecutada con asombrosa precisión y gracia, ha cautivado a visitantes durante generaciones. Ya sea que la admires de día o bajo el brillo de las luces nocturnas, es una experiencia increíble, llena de historia y emoción.